1980 - 1984

A inicios de los 80, Anselmo decide experimentar con nuevos formatos, formas, composiciones, y distintos materiales en sus trabajos pictóricos. Las casi etéreas figuras humanas que nacían de la mancha transmutan en rostros y cuerpos monstruosos y pesados que emergen de las sombras. Las atormentadas criaturas se presentan al público en rebuscadas poses y en caóticas composiciones envueltas en densas atmósferas en las que se insertan trazos y símbolos geométricos.

En su segunda visita a la Corporación Prográfica de Cali en 1983, trabaja dentro de sus talleres por cuatro meses, tiempo que aprovecharía para aprender la técnica serigráfica y explorar sus posibilidades aplicando sus conocimientos en pintura. No sería, sin embargo, sino hasta 1990, en su novena individual en Fórum, que presentaría técnicas mixtas en las que la serigrafía sería la estrella.